Miedos evolutivos infantiles

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Es normal que los niños experimenten distintos miedos a lo largo de su desarrollo evolutivo, ya que forman parte del mismo. El miedo es una emoción básica y necesaria que los menores tendrán que aprender a gestionar, igual que el resto de emociones.

Los miedos se consideran evolutivos porque aparecen de forma característica en diferentes edades y van cambiando en función del desarrollo emocional y cognitivo y las relaciones familiares y sociales de cada niño.

En la mayoría de los casos, estos miedos acaban desapareciendo con el tiempo. Sin embargo, hay ocasiones en las que permanecen y les pueden costar controlarlos.

Miedo 1

En esta entrada podréis aprender cuáles son esos miedos evolutivos que se consideran normales, en función de la edad; algunas recomendaciones para que les podáis acompañar y ayudar en la gestión de esos miedos; y a detectar cuándo podría ser necesario acudir a un profesional.

Función adaptativa del miedo

Como os he explicado anteriormente, el miedo es normal y además es necesario para un desarrollo infantil sano.

Es importante que tengáis en cuenta que el miedo tiene una función protectora, ya que permite al niño prevenir los peligros potenciales y protegerse de las posibles amenazas del entorno.

Así mismo, que los niños vayan desarrollando los miedos evolutivos de los que os hablo hoy, les permitirá ir aprendiendo a superarlos y controlarlos. De esta forma, aprenderán a enfrentarse a situaciones, conflictos y peligros posteriores.

Miedos evolutivos por edades

A continuación, os enseño los miedos evolutivos más frecuentes según la edad:

  • 0 – 12 meses: ruidos fuertes, personas desconocidas, pérdida de soporte/apoyo, separación de las figuras de apego.
  • 0 – 2 años: personas desconocidas, ausencia de las figuras de apego, estímulos intensos, animales e insectos que les puedan dañar.
  • 2 – 6 años: oscuridad, animales, tormentas/fenómenos naturales, seres fantásticos (monstruos, fantasmas), disfraces, daño físico, separación de los padres.
  • 6 – 8 años: enfermedades, soledad, personajes de terror, médicos: sangre, daño físico, sentirse ridículos, accidentes, que les pase algo malo a sus seres queridos.
  • 8 – 10 años: muerte, abandono, relaciones sociales, rendimiento académico/exámenes, separación de los padres, enfermedades, accidentes.
  • Adolescencia: al fracaso, rechazo, relaciones sociales, reconocimiento por parte de los demás, muerte, enfermedad, propia imagen.

Fear

Cómo les podemos ayudar

Algunas de las recomendaciones que os pueden servir para ayudarles a que vayan aprendiendo estrategias para superar los miedos son:

  1. Identificar y nombrar la emoción: en ocasiones los niños tienen dificultades para identificar lo que sienten. Podemos ayudarles a hacerlo nombrándoles nosotros esa emoción.
  2. Validar y aceptar su miedo: aunque os parezca un miedo absurdo o incomprensible, es muy importante no quitarle importancia o minimizar el valor que tiene para ellos.
  3. Escucha activa: permitid que expresen libremente su miedo y escucharles de forma atenta. De esta forma les estamos dando un lugar y un momento.
  4. Facilitar la expresión del miedo: hay niños que les cuesta expresar verbalmente ciertas emociones o sentimientos por lo que podemos sugerirles que lo dibujen o lo representen (por ejemplo: con plastilina o muñecos). De esta manera, podrán proyectarlo y sabremos a qué tienen miedo, lo que nos podrá orientar a ayudarles de la mejor manera posible.
  5. Acompañamiento, apoyo, afecto y contención: cuando los niños sienten miedo necesitan sentirse seguros. A través del contacto y la cercanía les podremos aportar esa seguridad que necesitan.
  6. Normalizar el miedo: es importante que les expliquemos que los miedos son normales, qué son y para qué sirven.
  7. Aportarles recursos e ideas para afrontar el miedo: enseñarles cómo nos enfrentamos nosotros a ese miedo para que lo observen, acompañarles en los pequeños acercamientos de forma progresiva a aquello que les da miedo, ayudarles a que se relajen y consigan calmarse en esa situación, …
  8. Reforzar positivamente cualquier pequeño acercamiento que realicen hacia la superación de su miedo.

Miedo noche

Cuándo acudir a un profesional

En algunas ocasiones, los miedos pueden llegar a suponer un problema para el desarrollo de los niños. Es importante ser capaces de detectar aquellas señales que nos pueden indicar que esos miedos evolutivos se están convirtiendo en un problema mayor.

Cuando esto pasa, la ayuda de un profesional es clave para ayudar a los niños a superarlo.

Os dejo algunas de estas señales para que podáis identificarlas:

  • El miedo aparece con una intensidad desproporcionada.
  • Se prolonga demasiado en el tiempo.
  • Hay una evitación constante de cualquier estímulo que esté relacionado con el miedo.
  • Comienza a realizar pequeños rituales para contrarrestar la ansiedad que le genera el miedo.
  • El miedo le genera un malestar significativo y afecta en exceso a áreas fundamentales de su vida (colegio, familia, relaciones sociales, …).
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