Juego simbólico

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El juego es una necesidad básica para todos los niños y niñas, siendo esencial para su desarrollo. A través del juego, descubren el mundo, aprenden a relacionarse y expresarse, estimulan su imaginación y creatividad y desarrollan sus habilidades motoras, cognitivas, sociales y emocionales.   

Como podéis ver, para las niñas y niños, jugar es SER.

Existen muchos tipos de juego, pero en esta entrada en el blog os voy a hablar de uno de los más importantes: el juego simbólico o el juego de “como si…”, en el que transforman la realidad en una situación ficticia o imaginada y son capaces de representar diferentes roles y situaciones.

Simbolico

De esta forma, están usando el juego simbólico cuando juegan por ejemplo a ser piratas usando un cartón como barco pirata, a ser médicos con los muñecos o a ser superhéroes usando una sábana como capa.

 

Características
  • Suele aparecer entre los 2 y los 3 años, según Piaget, cuando aparece, se desarrolla y evoluciona la función simbólica. En esta etapa ya pueden distanciarse de la realidad para crear una situación ficticia.
  • Realizan actividades simuladas e imaginadas.
  • Representan situaciones cotidianas o extraordinarias que necesitan aprender o llaman su atención.
  • En el juego, pueden reproducir e interpretar actitudes, comportamientos y modelos que han observado de su entorno. De esta forma, asimilan y comprenden la realidad.
  • En el juego simbólico, aprenden a expresar sus sentimientos, siendo un canal muy importante a través del cual, podemos conocer su mundo interior.
  • Las niñas y niños van representando diferentes roles sin tener en cuenta las consecuencias. Pueden fallar sin miedo. Así, prueban distintas formas de recrear el mundo, para terminar otorgándole un significado personal.
  • El simbolismo en el juego va cambiando a lo largo del desarrollo del niño. Hay niños que en una etapa querrán jugar más solos y en otra tendrán la necesidad de compartir el juego.
  • El objetivo del juego no suele estar vinculado al resultado sino a la actividad lúdica en sí misma.
Evolución del juego simbólico

Entre 1 y 3 años, comienzan a utilizar los esquemas simbólicos, que consisten en realizar acciones que han ritualizado, como puede ser dormir, fuera de su contexto habitual y usando objetos cada vez más alejados de la conducta adaptativa. Por ejemplo, hacer como si estuviesen durmiendo usando una camiseta como almohada.

Además, al practicar estos esquemas simbólicos, surge el símbolo lúdico, con el que son capaces de prescindir de los objetos y simbolizar solo con las acciones. Por ejemplo, simular que están durmiendo sin usar la camiseta como almohada, solo representándolo con su cuerpo.

Posteriormente, podrán proyectar los esquemas simbólicos de las conductas que realizan sobre sí mismos, ahora sobre los objetos. Por ejemplo, hacer que duerme un muñeco.

Entre los 3 y los 4 años, empezarán a formar combinaciones simbólicas más complejas y diversas. Estas combinaciones irán dando lugar a representaciones de la vida cotidiana más elaboradas, haciendo imitaciones de gestos, lenguaje, actitudes… y utilizando simbólicamente objetos cada vez más alejados del original (por ejemplo, usando un cartón como nave espacial).

Entre los 4 y los 7 años, aparecerán los juegos simbólicos de representación de roles. En ellos, el simbolismo se comparte y se preocupan más por una imitación exacta de la realidad.

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Hacia los 7 años, el juego simbólico de roles comienza a ser sustituido por el juego de reglas ya que los niños empiezan a acercarse más a lo real.

Importancia para el desarrollo infantil
  • Favorece el desarrollo intelectual.
  • Ayuda a comprender el significado de lo real practicando sus ideas de forma ficticia, permitiendo comprender y asimilar su entorno.
  • Potencia la curiosidad, la imaginación y la creatividad.
  • Desarrolla su pensamiento abstracto, siendo capaces de crear situaciones imaginadas.
  • Beneficia la evolución del lenguaje y la ampliación de la competencia lingüística.
  • Facilita el aprendizaje de nuevas conductas.
  • Promueve el desarrollo de la empatía: al representar a otra persona, les permite situarse en un punto de vista diferente al suyo.
  • Fomenta la capacidad para tomar decisiones y autorregularse sin necesidad de que el adulto le diga lo que debe o no debe hacer.
  • Permite la expresión de las emociones.
  • Desarrolla las habilidades sociales y de relación.
El adulto en el juego simbólico infantil

No quería perder la ocasión para, no solo ayudaros a comprender la importancia del juego simbólico de los niños y niñas, sino también daros algunas claves para que entendáis cuál podría ser vuestro papel en él.

Os invito a que disfrutéis simplemente viéndoles jugar de esta manera. Este tipo de juego nos muestra su mundo interior y es una forma excelente de conocerles un poquito más.  

Lo primero y más esencial es que les permitáis jugar de forma libre, sin dirigirles, criticarles y solo intervenir si os lo piden.

En caso de que os inviten a participar… ¡dejaros llevar! Es una manera perfecta de conectar con ellos y disfrutar de un momento especial en familia.

juego simbólico

Recordad no caer en la tentación de dirigir el juego, pero si podréis fomentar sus asociaciones de ideas y establecer relaciones entre los elementos del juego, proponerle nuevos personajes y contextos (de forma respetuosa claro y si ellos quieren) y estimular su creatividad y fantasía.

Lo más importante es que disfrutéis juntos 🙂

 

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